Destacado

La civil, el terror de ser un ciudadano promedio en México…

El Festival de Cannes dio una ovación de pie de más de ocho minutos a Arcelia Ramírez, actriz mexicana que interpreta a Cielo, una madre a la que le es arrebatada su hija menor de edad por el crimen organizado en la ciudad de Durango.

Con un guion de Habacuc Antonio de Rosario, Teodora Mihai, una directora rumano- belga, logra plasmar al México más agreste de todos. No el de la casa azul de Frida Khalo, tampoco el que tiene una de las maravillas arqueológicas del mundo antiguo y mucho menos el país que tiene una de las gastronomías más ricas del mundo, ese no.

Teodora y Antonio, logran capturar en un solo personaje lo que miles de familias mexicanas en todo el país, unos más que otros, viven gracias al reinado de los cárteles de crimen que imperan en muchas zonas. La impunidad, la mediocridad y la burocracia en los procesos legales, sin mencionar los compromisos que el gobierno pacta con el crimen organizado, son llevados a cabo por medio de la ficción en La civil.

El tratamiento dentro del guion de Antonio es inteligente porque aunque hace una severa crítica dentro de la propia ingobernabilidad mexicana y la ineficiente capacidad de los gobiernos “soberanos” de cada uno de los estados, también critica, desde una perspectiva mucho más comprensiva, al ciudadano promedio. Aunque las acciones de Cielo (Arcelia Ramírez) son resultado de la ineficacia para hacer un cumplimiento de la ley y hacer valer los derechos de los ciudadanos; la doble moral del personaje también refleja la falta de integridad que todos los civiles podemos tener o tenemos al momento de confrontarnos con esa rara mezcla entre la corrupción, la inseguridad y la impunidad; porque en México, no todos somos santos ni todos corruptos… Somos reaccionarios a un sistema que hemos vivido y sufrido por décadas.

Al estar viendo La civil, las imágenes de películas que habitan este mismo universo y que dialogan con la misma realidad venían a mi mente: “Sin señas particulares” de Fernanda Valadéz con el guion de Astrid Romero, “Sanctorum” de Joshua Gil y la serie de Netflix “Somos”. La mayoría de todo este material es hecho por mujeres, que no es raro, son las que en la práctica y no solo en título, llevan los pantalones en la familias mexicanas. Son las madres desesperadas las que se ponen las armas y salen en busca de una absolución definitiva a un duelo complicado con sus hijos, hijas, padres, hermanos, abuelos, etcétera.

Este conjunto de películas que entablan un discurso real con el espectador mexicano plasman de manera fehaciente el peligro que representa ser un civil en México. Me refiero incluso a los 153 periodistas muertos en lo que va del 2022,12 de estos han sido mujeres. Sin contar los ciudadanos que desaparecen cada día. Según el periódico «El economista» en un artículo del 2021, cada día desaparecen 23 personas en la administración de Andrés Manuel Lopez Obrador. En total han desaparecido y sin ser encontrados: 22,946 personas (cifras hasta el 30 de agosto del 2021).

Los números son escalofriantes y superan Incluso a los de los civiles muertos en la invasión rusa a Ucrania, donde recientemente su número más alto son 3,541… ¡en una guerra! Entonces, actualmente ¿en qué estado estamos hoy en día en México? Las muertes y desapariciones diarias no se comparan con los de una guerra civil, tampoco con los de una guerra… ¿Qué pasa en México?

Aunque La civil no responde esta pregunta, le pone una voz más a la situación que México vive en la actualidad con una gran dirección de Teodora Mihai y actuaciones magistrales de Arcelia Ramírez y Álvaro Guerrero.

Teodora Mihai no le da miedo ni tampoco le tiembla la cámara para plasmar la violencia silenciosa pero sufrida a voces por los mexicanos. Es interesante como la directora no señala pero sí puntualiza con severidad culpas, no sólo al gobierno, también todos los que habitamos este país. Su forma de manejar la cámara pone al espectador en una experiencia inmersiva y al mismo tiempo, lo coloca como un testigo de todo lo que estamos viendo.

Repito, no le da miedo en plasmar una realidad sangrante, pero siempre desde la mirada de la ficción, lo que me parece su más interesante. Aunque se siente cercano, hay un filtro de ficción, lo cual se agradece. ¡Es una de las mejores películas que veremos este año!

Estreno en cines el 19 de mayo y es de Cine Canibal.

web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo

https://www.facebook.com/oculuscine
Destacado

Los secretos de Dumbledore, la mejor de la trilogía.

Los secretos de Dumbledore

Es simplista poder pensar que la nueva trilogía del Wizarding World, el universo que antecede lo que vimos en Harry Potter, es solamente una sola historia, es más compleja que un joven atormentado por el abandono o una historia de amor.

Lo que me queda claro es que tanto “Animales fantásticos y donde encontrarlos” y “Los crímenes de Grindewald” no sabían qué rumbo tendrían. El personaje que habían planteado con Credence, que creíamos sería el central, incluyendo uno de los sucios secretos de la familia Dumbledore, aunque tenía personalidad, no tenía rumbo. El romance Tina/Newt, la verdad es que sin personalidad, sin química y si estaban o no junto pues daba igual. El camino que había tomado Queenie al final de la segunda entrega fue absurdo y digamos que el inicio en estas dos primeras partes era ambiguo.

Con “Los secretos de Dumbledore” la historia comienza a tomar una personalidad, aún no tiene el rumbo que debería. Esta tercera parte se encarga de cerrar los hilos que las otras dos habían creado fallidamente. Aquí todo se enfoca en la imposibilidad que Albus tiene para matar a Gellert. Aunque debo aceptar que Newt Scamander no es mi personaje favorito, aquí es el conducto de Dumbledore para derribar el plan de Grindewald para dividir al mundo mágico.

La subtrama sobre las ideologías totalitarias y las políticas divisoras es interesante y aunque es apenas una ligera exploración, creo que es un gran reflejo de la sociedad tan dividida en la que nos hemos convertido. Pienso que si la historia se comienza a ir más por ese lado puede que sea un camino correcto.

Recordemos que estas historias, desde la segunda parte, son historias mucho más adultas. No están enfocadas en los niños y aunque sí tienen elementos que la podrían llevar por ese lado, todo eso ha sido disminuido en beneficio del desarrollo más político de los personajes principales; que es aquí donde falla tremendamente “Los secretos de Dumbledore”.

El guion de Steve Kloves se toma el tiempo de cerrar historias y arcos dramáticos, eso lo arrastra toda la película; al mismo tiempo da la sensación de que quiere abarcar mucho, pero no hay de otra, se deben de concluir y arreglar lo que los guiones de Rowling, sin Kloves; hicieron.

Ahora, muchos dicen que no hay secretos de Dumbledore y que el título es un mero bait para atraer al espectador, sin embargo, no es así. Recordemos el libro que escribe Rita Skeeter en la saga de “Harry Potter”, según este libro habla sobre qué Dumbledore mató a su hermana a propósito y aquí lo aclaran. Me refiero a que ahondan en la problemática familiar de Albus y su hermano Aberfoth, los conflictos que los llevaron al distanciamiento que se veía en HP.

La película en términos generales es lenta porque se toma el tiempo necesario de concluir personajes e historias y trata de abrir los nuevos hilos que serán centrales en las próximas dos entregas. No es mala, pero se sigue sintiendo como una película de transición y, para ser una tercera parte, eso va en detrimento de su arco narrativo.

Los secretos de Dumbledore no sólo son los de Albus, es lo que engloba a toda su familia. Está llena de conflictos familiares, amorosos, política y corrupción… tiene de todo. En lo personal a mí me ha gustado y creo que es la mejor de las tres, porque se ha deshecho de los pesos que la bajaban en su historia y hasta ahora se enfoca en tomar un rumbo fijo.

Luis Toriz

web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo

Destacado

La peor persona del mundo, Joachim Trier regresa a lo básico.

Conocí el trabajo Joachim Trier por Reprise, una ópera prima interesante que tuvo una proyección en ese entonces durante la muestra de la Cineteca Nacional.

La historia me impresionó porque obviamente la narrativa era diametralmente distinta a lo que se acostumbra ver. Su estilo era desde entonces contar dos historias: Dos amigos escritores que, después de escribir un manuscrito cada uno, lo entregan a la misma editorial, el mismo día. Uno de estos es publicado y el otro no.

Joachim Trier que también es el guionista, coloca a sus dos protagonistas en una coyuntura moral y llena su forma con canciones que para ese momento de la historia encajan perfectamente bien. El director sabía cómo lograr un cierto humor en el espectador por medio de un delineado de los personajes, no solo minucioso, sino también desenfadado. Esta característica es exaltada con la selección musical.

Joachim Trier ya trazaba desde entonces personajes erráticos, más aún a su protagonista. El actor Anders Danielsen Lie, que también aparece en “La peor persona del mundo”, interpretaba a Phillip, el joven autor publicado que cambia totalmente su vida gracias a que se vuelve famoso y deja atrás todo lo que lo definía tanto personal como profesionalmente.

Después de explorar otro tipo de historias y también incursionar en el género del terror sobrenatural, Joachim vuelve a un inicio, donde sus personajes son probados moralmente y erráticos en todas sus formas. También recurre de nueva cuenta a una voz como narrador que nos va contando en tercera persona todo lo que pasa con el protagonista, como si de un cuento se tratara.

La peor persona del mundo está dividida en en doce capítulos, un prólogo y un epílogo, por los cuales vemos la evolución de Julie, una mujer joven que no sabe lo que quiere. Un día quiere ser doctora, al otro psicóloga para después decidirse por la fotografía; esta indecisión la lleva al terreno de los sentimientos.

Aunque sí la historia amorosa es importante, es aún más relevante el ejercicio introspectivo que Julie tiene durante toda su historia contada por el narrador. Lo interesante es cómo esta joven es consciente de su notable inmadurez y de la afectación que va causando a la personas que se van involucrando con ella.

Joachim Trier vuelve a lo básico de su cine: contar historias con coyunturas morales que ponen a su personaje en serios problemas por medio de un soundtrack llamativo y ligado por capítulos. También este estilo rememora un poco al cine de su tío Lars von Trier, quien también regularmente divide sus películas en segmentos para llevar a un epílogo que aunque es el fin de la película, indica que no lo es tanto de su protagonista.

El discurso que Joachim Trier tiene con su espectador con esta película es reconociblemente peculiar para quien lo hemos seguido de cerca, para los que apenas lo descubrirán verán en él a realizador bastante maduro que ha sabido perfeccionar su técnica y narrativa inicial en favor de un estilo que al final de cuentas pertenece a un autor de lo personal e íntimo.

ESTRENO 17 MARZO 2022
Luis Toriz

Por Luis Toriz
Sitio web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo

Destacado

MEMORIA «Un viaje onírico, contemplativo y sumamente profundo nos regala su director Apichatpong Weerasethakul»

Cuando pensamos en cine de autor de contemplación, muchas veces nos vienen a la mente propuestas aburridas e incomprensibles. Es cierto que la audiencia no está familiarizada con películas lentas, de observación detenida y de apreciación más allá de un argumento descifrable. Con Memoria sucede un caso particular, pues no es necesario encontrarle una lógica a la historia, sino de abrazar un viaje hacia el centro de uno mismo, de exploración emocional y espiritual.

Para poder sintetizar la historia, tenemos a Jessica (Tilda Swinton), botánica británica establecida en Colombia, quien despierta una noche escuchando un sonido como de otro mundo. Tras este suceso, sigue escuchándolo, y decidida, se encamina a descifrar su origen, lo que la lleva a situarse en el corazón de la selva misma de Bogotá. El sonido solo lo puede escuchar ella, y pareciera que su realidad va cambiando conforme se acerca más a obtener respuestas.

La sinopsis luce intrigante y misteriosa, con más incógnitas que réplicas, y es precisamente estos elementos los que permean a lo largo de sus 136 minutos de duración. Ya que, al finalizar la proyección, la conclusión pareciera no contar con lógica o sentido alguno, lo que probablemente no vaya a satisfacer o gustar a la mayoría de la audiencia.

Desde el inicio, debemos tomar muy en cuenta que Memoria nos va demandar un estado emocional sereno, con una calma y paciencia excepcionales para lograr conectar con ella. Y podría firmemente considerarla como una cinta netamente contemplativa, con una lentitud en su trama y puesta en escena, que ya no se logran ver en el cine por más de autor e independiente que puedan ser.

El cineasta tailandés Apichatpong Weerasethakul no solo dirige, sino escribe un guion enteramente soportado por la destacable participación de Tilda Swinton. Jessica logra ser una mujer tan pasiva y en paz, que incluso con el misterio que carga en su vida, no se logra inmutar y mantiene su entereza. Y justo en el momento preciso, suelta con todo lo que ha estado sobrellevando. Una vez más podemos corroborar el enorme talento de la inglesa.

Como apartado técnico, debo subrayar la cinematografía y particularmente la puesta en cámara, pues al ser una temática de drama, con toques de ciencia ficción, pero más importante, con un tono reflexivo, el lente siempre se ubica en una lejana distancia a los personajes. Con encuadres y escenas fijas de larga duración, el director desea que percibamos el tiempo a su manera, que vivamos cada segmento a como lo hacen los personajes. Algo sumamente complicado de empatar con el espectador.

Memoria definitivamente no va ser una propuesta del agrado de todos, pero si logras conectar, relajar tu ser y no exigir una respuesta a lo que simplemente no lo va tener, puedes disfrutar de una de las películas más arriesgadas de los últimos años, tanto en forma como en fondo. Y quizá al salir de la función, tu estado de ánimo se beneficie con la tranquilidad que acaba de experimentar.

SINOPSIS «Desde que se sobresaltó con un fuerte «bang» al amanecer, Jessica (Tilda Swinton) no puede dormir. De visita en Bogotá para ver a su hermana hospitalizada, se hace amiga de Agnés (Jeanne Balibar), una arqueóloga que estudia restos humanos descubiertos dentro de un túnel en construcción. En un pequeño pueblo cerca del sitio del túnel, Jessica se encuentra con Hernán (Elkin Díaz), un pescador con ideas excéntricas. Compartendo recuerdos junto al río, descubre el inesperado origen del ruido que no la deja dormir.»
Carlos Huerta

Por Carlos Huerta de Cine En 70mm.
Suscríbete a mi canal de YouTube
https://www.youtube.com/channel/UCs0WlbRpm5Efm7gJDEUHMqA

La rivalidad de toda una vida

Feud: Bett y Joan

Década de los sesenta, dos actrices del levantaban como las mejores de su época. Al mismo tiempo dos estudios importantes como MGM y Warner Bros. peleaban por la supremacia en la taquilla doméstica e internacional.

Para esto explotaban al máximo el stars system de la época, este funcionaba gracias a los actores y actrices que eran los engranajes de la industria. Las historias detrás de su fama, vida; familia y excentricidades, lograban acrecentar la curiosidad en quienes los admiraban frente a las pantallas de cine.

Esta estrategia publicitaria fue creada por Irvin Thalberg, director de producción de la Universal pero tras su éxito de “El jorobado de Notre Dame”, se abrió puertas en la MGM, a la cual llevó a su cima. Sus producciones constantemente lograban eco doméstico e internacional, lo que se traducía en ingresos y crecimiento, por lo tanto proyección a sus estrellas. ¡Era un negocio redondo!

Todo lo que tenía que ver con los rumores, chismes, relaciones y vida de los actores y actrices se volvió moneda de cambio de las productoras y de la prensa amarillista.

Bajo este contexto Bette Davis y Joan Crawford acrecentaban su fulgor de estrellas hollywoodense. Al principio era una rivalidad mencionada en tabloides por relaciones con hombres, después por personajes en las más taquilleras películas de su tiempo y más tarde, por trabajar en la misma película.

Robert Aldrich, ofreció a la Warner Bros., en ese momento liderada por Jack Warner, un guion sobre dos hermanas, ambas actrices infantiles que más adelante sufren una rivalidad dentro de la misma industria. Blanche, en pleno ascenso profesional y querida por los estudios y Baby Jane, en decaimiento y atrapada por su personaje infantil que le impide le ofrezcan otros personajes. Estas hermanas, por un trágico accidente deben vivir una con la otra en una relación codependiente y destructiva.

“¿Qué pasó con Baby Jane? De Robert Aldrich, en papel era el motivo perfecto para poner juntas a Bette Davis y Joan Crawford, divas de la época rivalizaras por la industria y la prensa.

Las carreras de las divas dieron un segundo aire, pero como siempre, alimentadas del rumor que los propios estudios permitían para que sus productos fueran vistos por los espectadores. La rivalidad de las actrices incluían desplantes de una a la otra, comentarios irónicos sobre sus desempeños profesionales, pero también sus formas para conseguir papeles con los productores y directores.

La serie “Feud: Joan y Bette” relata la rivalidad de ambas actrices durante la filmación de la que fue el último éxito comercial de ambas y su descimento dentro de la industria. También, mira desde los ojos de dos mujeres a una industria que usaba estos engranajes solamente como piezas estratégicas para lograr ganancias monetarias. El tratamiento que la serie da a ambos personajes femeninos resulta en un discurso casi biográfico pero al mismo tiempo crea una crítica a un stars system abusivo en contra de sus actores por medio de la objetización exacerbada y sobreexposición hasta de su vida personal e íntima.

Las actuaciones de Susan Sarandon (Bette Davis) y Jessica Lange (Joan Crawford) son extraordinarias. Ambas logran crear una rivalidad en pantalla que te atrapa y te deja entender como fueron manipuladas por un sistema de negocio que las ocupaba no como humanos, sino como engranes que deben funcionar cuando se les da cuerda suficiente.

Ambas actrices llevadas por la vanidad y la constante rivalidad les hicieron realizar cosas que les trajeron consecuencias familiares, personales y familiares. Todo esto es realizado en la miniserie con maestría y una recreación de la época casi inmaculada. La puesta en escena recurre a también la recreación de algunas escenas de sus películas posteriores como si el espectador estuviera tras bambalinas observando las filmaciones.

“Feud: Bette y Joan” es una mini serie antológica que retrata una de las rivalidades más emblemáticas de la industria del cine que lamentablemente terminó en soledad de sus estrellas.

Ya en Star+

web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo

The northman, Hamlet actualizado

El año 2015 se hablaba de una película lo bastante terrorífica que no te dejaría dormir. “La bruja”, comenzó a dar de qué hablar y a dividir opiniones. El naturalismo en contraste con lo oscuro de la historia folclórica anglosajona y lo que veíamos en pantalla se yuxtaponía con lo bello de la fotografía de Jarin Blaschke. Paisajes abiertos y tomas amplias en su naturaleza más silvestre y planos cerrados cuando se enmarcaba la más visceral reacción humana en conjunto con la música de Mark Corven, creaban una atmósfera apremiante, claustrofóbica y psicológicamente terrorífica.

Cuatro años después “El faro” (2019) era una apuesta arriesgada de cine de género. Robert Eggers volvía a jugar con las mitologías oscuras y populares para contar un relato poco usual que llevara al espectador a un límite del cual no pudiera regresar en ningún momento. Su puesta en escena era tan atractiva como perturbadora con ese blanco y negro que nos colocaba precisamente ahí, en la Maine de principios del siglo XX con una pareja de guardias de un faro. Ambos huían de algo y se vieron traicionados por sus propios miedos y deseos carnales.

El director volvía a trabajar con su equipo ya conocido de “La bruja”. Mark Corven en la música y Jarin Blashcke en la cinematografía. El trabajo fue arriesgado, sin embargo mantenía una forma autoral importante, acaparante y absorbente, para muchos dañina al espectador.

DE LA AUTORALIDAD A LOS GRANDES ESTUDIOS.

No pasaba de terminar el furor de su película anterior cuando se hablaba ya de su nuevo proyecto: “El hombre del norte”.

Su dupla como guionista con Sjón, escritor de “Lamb” (ganador en Cannes, 2021) de Valdimar Johansson y la fotografía de Jarin Blaschke logran resultados apabullantes. Esta Trinidad director/guionista/ fotógrafo, eran cruciales para lo que Eggers pretendía contar, la historia de venganza más brutal.

Una actualización de la historia de Hamlet por ratos libre y por otros apegada, pero Eggers se decanta por la venganza más silvestre, visceral; desalmada para la sublimación de los miedos y las traiciones por medio también de los rituales paganos vikingos para no dejar de lado su sello y pasión por las creencias espirituales de los personajes que trata de plasmar.

Amleth (Alexander Skarsgård) queda huérfano de padre cuando su propio tío lo asesina. Perseguido y con el duelo en el corazón, huye y jura vengarse de aquellos que le arrebataron a su familia, su derecho al trono y su dignidad como hijo.

Si algo me daba miedo de esta película era que, de alguna manera representaba un cambio interesante para Robert Eggers. En tamaño de producción, reparto, ingreso, expectativas… todo de pronto se volvió más grandilocuente para un realizador que hasta hace poco aún era independiente.

LA VISIÓN DEL AUTOR

Muchas veces pasa que al dar este salto de la independencia creativa a los grandes presupuestos de las productoras más imponentes, en este caso: Universal Pictures; los realizadores pierden demasiado de su esencia con tal de tener una mayor visibilidad y así conseguir aún más credibilidad en cuanto a su visión, proyectos y estilo.

Esta disolución autoral que muchos sufren me quedó claro con un director como Yorgos Lanthimos con “La favorita” (2018); donde vemos una visión manipulada, contenida y atenida al gran estudio, que fue Fox Searchlight. Aunque no deja de tener su visión, con el hecho de que pueda ser vista por las masas y por supuesto, tomada en cuenta por la temporada de premios, tenemos una historia flácida, caricaturizada, pero también una visión de estilo minimizado.

Lo que no le pasa a Robert en “The northman”. En ningún momento vi comprometida su forma y fondo. El realizador con este tercer largometraje logra una poderosa grandilocuencia visual para contar una historia trágica de venganza que para nada es una historia feliz. Combina el folclore islandés nórdico con la obra shakespiriana Hamlet. Esta fusión la hace, obviamente bien llevada a cabo, uno de los trabajos más imponentes e importante de Eggers. Pareciera que el director logró combinar su visión con los objetivos taquilleros del estudio para no perder su firma autoral como director y lograr atraer a las masas.

“The northman” tiene las más bestiales batallas, paisajes nórdicos que te dejan con la boca abierta y una música, donde trabaja con dos compositores nuevos (Sebastián Gainsborough/The handmaid) y (Robin Carolan), que ambos por momentos logran aumentar lo épico de las imágenes y las actuaciones a niveles bestiales con tambores, cuerdas y pianos en sus notas más guturales, que, como sabemos; la venganza viene desde lo más adentro de las entrañas. La música se siente como un clamor por exorcizar los demonios que reclaman la sangre y lo que no pudo ser por un robo de familia, identidad y posición.

“The northman” logra lo que con muy pocos realizadores he visto. Hacer respetar su visión y forma autoral ante los grandes estudios, al mismo tiempo de complacerlos. Aunque el mismo realizador ha dicho que sí, su visión de la historia fue ligeramente cambiada para fines comerciales, defendió siempre la esencia de lo que sus dos filmes anteriores representaban: el sello de un autor de cine Art house horror que ha sabido mezclar el terror y el arte con el fin de llevarlo al cine más comercial posible, pero sin traicionarse a sí mismo, pero tampoco morir en el intento.

Por Luis Toriz
Sitio web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo

Litigante, el dolor de la pérdida anunciada

Cómo dice el poeta Mario Benedetti:

“Hay partidas, adioses de los que no volvieron ni volverán. Aun en las mejores y conquistadas alegrías, sobreviene de pronto un vacío y nos quedamos taciturnos, solos, tiernamente desolados”

La ausencia es como un fantasma que duele. Es algo que aún se siente pero que ya no está, lo cercenaron de nosotros, pasiva o agresivamente, sin embargo, la falta de eso que tuviste y ya no, duele.

Litigante es un film de Franco Lolli que personalmente me ha dolido demasiado. Los temas que aborda son difíciles y complicados de llevar con éxito en una película, no obstante el director se luce con una naturalidad al contar la relación entre una madre y su hija cuando una de ellas está a punto de morir de un cáncer terminal.

Franco Lolli lleva a cabo una puesta en escena sobriamente montada, pero también sombríamente desarrollada. Se nota a leguas que el director ha querido plasmar una pesadumbre familiar e íntima que colocara al espectador en una posición vulnerable en cuanto al duelo y la pérdida anunciada de alguien.

No quiero que se mal entienda esto, la película es extraordinaria, contiene una naturalidad en sus temas lo suficientemente efectiva como para creer que la dinámica que ves ahí es real. Lolli ha decidido, con su puesta en escena, no dar tregua a los personajes y tampoco a quien los ve. Muchos se verán identificados en las dinámicas familiares que ahí se ven, en la peleas, los desacuerdos, pero también las expectativas que los padres tienen sobre los hijos, esas que se cumplieron y que no se dicen, al mismo tiempo que las que no se alcanzaron y se gritan en el patio trasero… todo eso se ve y su realizador lo hace con una naturalidad apabullante.

¡Brutal!

Litigante formó parte de La semana de la Crítica en el Festival de Cannes en 2019 y ya se estreno en nuestro país.

SINOPSIS

Silvia, madre soltera y abogada, está al borde de una crisis nerviosa. Debe dividir su tiempo entre cuidar a su hijo pequeño, acompañar a su madre enferma y defenderse de una acusación por corrupción. Justo en ese momento, cuando menos se lo espera, el amor llama a su puerta por primera vez en años

Luis toriz

Por Luis Toriz
Sitio web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo

Paletas en la boca… cómo hemos normalizado conductas ilícitas

Pocos podríamos pensar que una de las obras más pulcramente escritas de la literatura como lo es “Lolita” de Nabokov estaría inspirada en una tragedia de una adolescente de 12 años que fue secuestrada más de dos años por Frank La Salle, un ex convicto por pederastia que salió libre bajo libertad condicional en 1948.

Vladimir Nabokov no oculta que su historia de “Lolita” se encuentre basada en una historia oscura como es la de Sally Horner que, lejos de gozar de la admiración y adoración de un hombre, sufrió violaciones y privaciones de la libertad siendo una menor de edad.

La historia de Nabokov es uno los libros más leídos, recomendados y también ha sido adaptado, nadie niega la calidad de pluma que significaba el escritor, ni ayer ni ahora. Lo que sí se pone en tela juicio, a la luz de los años, es su consciente romantización de abuso sexual infantil.

Aunque sus dos adaptaciones cinematográficas edulcoran las situaciones de violación y abuso bajo un filtro de coqueteo y romance juvenil, el tema es evidente, pero también poco se habla de la normalización que la hipersexualidad infantil ha tenido en ciertas producciones cinematográficas.

Stanley Kubrick realizó una excelente adaptación de Humbert por medio de Jeremy Irons, quién interpreta a un hombre de 52 años que se encuentra enamorado de su hijastra. Sin embargo, sí analizamos, y no a mucha profundidad, la ligereza con la que el abuso es abordado es incluso hasta ofensivo por su diabólica omisión, si tomamos como base el crimen sobre el que está basado. En ambas producciones se culpa a la joven adolescente de provocativa y sensual en relación al siempre inocente Humbert que arde en silencioso deseo por la joven que no cesa de provocarlo.

Desde los posters se coloca a una joven con un caramelo en la boca (con evidentes insinuaciones sexuales), unos lentes oscuros a media mirada, la cual se puede interpretar como provocativa en el contexto de la historia. Cabe mencionar que la historia siempre es contada a través de los ojos de su protagonista hombre, nunca se enfoca en la perspectiva de la joven, simplemente vemos lo que Humbert quiere ver, su utópico romanticismo con una adolescente a la cual le triplica la edad.

Ahora bien, si está historia les parece pasada de moda, hay una más reciente que muchos alabaron por contar con una cinematografía impecable. No es nuevo que para contar una historia que romantiza el abuso infantil tenga características visuales y artísticas de muy buen gusto. “Call me by your name” de Luca Guadagnino (2017) basada en la obra literaria de André Aciman es una historia que incluso ganó el Óscar como mejor adaptación, lo cual habla de una minuciosa pulcritud en su versión cinematográfica.

La calidad de ambas producciones no se pone en entredicho, lo que sí se cuestiona es la calidad moral de sus historias. No estoy diciendo que de no existir estas películas se eliminaría la pedofilia de la faz de la tierra, estamos lejos de eso, sin embargo, sí resultan ser apologéticas en su tesis en una perspectiva que exalta y edulcora al pedofilo.

La misma sociedad hollywoodense que ha cancelado a grandes directores como Woody Allen por abuso sexual, exaltan trabajos literarios y cinematográficos que acarician el delito en la subtextualidad con temas sexuales ilícitos entre hombres evidentemente más maduros que sus “enamorados”, ocultando siempre la edad dentro de las historias o dejándolas ver como irrelevantes o sin importancia, en comparación con el relato amoroso e ideal que viven ambos personajes.

Ahora, no lo veamos desde el punto de vista de una sociedad norteamericana en decadencia, veámoslo a través de los ojos de un víctima de abuso sexual infantil, también víctimas del mismo consumismo mediático.

“Leaving neverland”, un documental de Dan Reed que basa su tratamiento con base de entrevistas a Wade Robson y James Safechuck.

Ambos actores, en ese momento infantiles, relatan de forma muy puntual y descriptiva los abusos sexuales que Michael Jackson cometía contra ellos. Ambos han reconocido que no entendían lo que pasaba en ese momento, simplemente se vieron abrumados por la cantidad de lujos que ellos y sus familias recibían a cambio de que, cada noche, separados de sus padres por alas completas de la residencia, pasarán la noche con Michael Jackson.

A la luz del tiempo, estas dos víctimas cuentan que en ese preciso momento el abuso para ellos no existía, simplemente estaban enamorados de Michael. De este modo, no podemos re victimizar a las víctimas culpándolos de omisión del delito y como cómplices de su propio abuso. El abusado no está consciente del daño que está sufriendo, pero el abusador sí.

Wade y James cuentan en lágrimas la decepción amorosa cuando vieron que fueron cambiados por otro niño (Maculay Kulkin) con el que Michael aparecía en público en las alfombras rojas donde era invitado. Ahí fue cuando se dieron cuenta que sufrían por el rechazo que sistemáticamente perpetraban los medios por medio de noticias de un secreto a voces del abuso que Jackson cometía a todas luces, pero al que todos desviaban la mirada.

La apología del delito también es un delito penado en la ley. Probablemente en muchos países por su cultura se les permita el contacto sexual con menores de edad aunque sea después del matrimonio y en esos casos pueda ser discutible al ser aprobado de manera social y familiar, pero también con la plena conciencia de los implicados, en este caso los menores de edad.

Los tiempos actuales se acercan, ayudados por grandes movimientos en redes sociales como #MeToo, a tomar cada vez más conciencia acerca del abuso sexual normalizado que la sociedad a permitido se infiltre como un modo de acceso a la fama o a la expresión de los talentos. De este modo también ahora enfrentamos otro problema del que después escribiremos: La doble moral en una industria que basa su sistema en el abuso omitido y en la silenciación de sus víctimas.

LUIS TORIZ

Por: Luis Toriz
Sitio web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo

Ambulancia, un viaje ácido de Michael Bay

Apenas vamos en marzo del 2022 y ya vi dos películas de lo más locas y disparatadas en el cine. Moonfall de Roland Emmerich es pésima por donde le veas, si acaso la salvan los efectos especiales y que conoces de lo que es capaz el director cuando hablar de destruir el mundo se trata.

Otra es Ambulancia de Michael Bay… ¡que locura con este director!

Danny (Jake Gyllenhall) y Will (Yahya Abdul-Mateen II) son dos hermanos que nacieron y vivieron en el crimen organizado de la ciudad de Los Ángeles. Más tarde sus caminos de separaron por cuestiones de principios y moral. Will se convirtió en soldado y fue a pelear la guerra en Afganistán y Danny se dedicó siempre a robar bancos. Hasta que Will se ve empujado a regresar a cometer un último crimen para conseguir 230 mil dlls para combatir el cáncer de su hijo.

Lo que se suponía sería un atraco sencillo se complica solamente por una declaración de amor. No seré agente de spoilers pero sí… no me reclamen a mí, es una película de Michael Bay.

Lo que sí puedo decir es que esta película es para apagar el cerebro y disfrutarla por lo que es: frenética, loca, incoherente y llena de acción. Dos horas con Bay en una sala de cine parece que viviste un año de frenética acción y que saliste ileso; ves tantas cosas, con miles de puntos de vista y posiciones de cámara que abruma.

Si hay algo que siempre me ha gustado de este director es que su lente no tiene límite. No hay cielo, techo, pared o piso que detenga sus planos. Sus picadas y contrapicados; sus planos dentro de los planos y que decir de los abiertos… es una clase de lenguaje cinematográfico, sin embargo todo sirve para dar forma a la acción, no para contar una historia de forma coherente.

Cuando un director hace una toma en contrapicado da una nota de sentimiento dependiendo de los colores que coloca en su decoración en complemento con la música y todo el conjunto. Pero con Bay esta regla se anula, no existe. El director es tan estrambótico en sus intenciones que todo pasa rápido y pasa todo, pero no ves nada.

Sé que suena loco pero, lo vimos con Transformers mil y un veces. Sus películas están atiborradas de efectos, coches, sonidos, rechinados y chispas, aún en un coche detenido, sale fuego, ¿de donde? Solo Michael lo sabe.

Lo que pongo a su favor es que tiene un gran cast: Jake, Abdul y Eiza González. No le pongo pero a ninguno de los tres y me pongo de pie porque protagonizar una película de Michael Bay debe ser la locura. Es un director que requiere mucho de sus actores, tanto física como mentalmente y por un churro de película, donde pasa todo y nada al mismo tiempo.

Ambulancia es una película simple, sin mayores complicaciones, para pasar un buen rato gritando de emoción y estando preocupado por el futuro de los protagonistas. ¡Es lo que es!

Luis Toriz

Por Luis Toriz
Sitio web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo

Fresh, ¿una apología a la violencia?

Estamos en tiempos violentos, pero no solo eso, también en épocas donde la más mínima apología a conductas que insinúen algún tipo de violencia es condenada pública y también, no todas las veces, legalmente.

Fresh de Mimi Cave y bajo la producción de Adam McAy, es no solo un reflejo de los tiempos violentos que ahora vivimos en contra de las mujeres, sino también de lo banal que resulta ser cuando lo ves plasmado en la pantalla grande. Es distinto cuando una película denuncia un defecto social como el callar un delito que es un secreto a voces, ya sea de un funcionario público, de una persona influyente o cualquiera que esté en una posición de poder.

Esta película protagonizada por Sebastian Stan como Steve, un médico cirujano que se dedica a secuestrar mujeres para satisfacer a un grupo selecto de hombres de poder que gustan de comer carne humana, pero específicamente de mujeres.

La sensación que deja esta película la comparo mucho con la misma que me dejó Hostal de Eli Roth cuando la vi. Un hastío por la sociedad en combinación con miedo al ser más común que se pueda acercar a preguntarte la hora. Porque una situación de trata de personas con el fin de tráfico de órganos, de prostitución o cualquier otra actividad ilícita, no solo puede pasarle a mujeres, también a hombres y México es un país protagonista en este tipo de casos.

Aunque la historia tiene mucho cuidado y por un solo detalle del guion al final, su tesis no resulta apologética hacia la violencia que acusa y retrata tan escatológicamente, es sumamente insinuante e insidiosa. Creo que el que esté dirigida por una mujer salva que sea una exaltación al odio hacia las mujeres para convertirla en una denuncia en forma de una película de terror.

Resulta ser una línea muy delgada en la forma en la que se dice algo cae en el defecto propio que se denuncia. Fresh es lo demasiado inteligente para que no parezca precisamente eso y, ni modo, lo aplaudo. La película está tan bien hecha y escrita que da miedo, precisamente porque es tan cercano, pero también fácil caer con gente enferma mentalmente en redes sociales, aplicaciones de citas o con esta mentalidad de: “solo una noche”, pues puede que sea la última.

Fresh es terrorífica a grados viscerales e inteligente de forma estratégica y violenta. De verdad que es una genialidad por donde se le quiera ver.

Luis Toriz

Por Luis Toriz
Sitio web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimo

Los tipos malos, que te roban el aburrimiento…

Regularmente y personalmente no veo películas de animación. No es nada en contra de este tipo de películas, sin embargo, hay algunas excepciones en las cuales me salto esta regla para ver algo que me pueda divertir o aportar algo.

Casi nadie le puede hacer frente a la casa de animación de Disney. Con temas emotivos la casa productora siempre logra conmover a las audiencias con sus personajes que muchas veces funcionan como fábulas de la vida real, siempre proporcionando una enseñanza de vida.

Pero también existen las producciones que rompen este esquema y traen una trama totalmente distinta a lo que usualmente se puede ver en el cine.

Los tipos malos es acerca de Mr. Wolf (Sr.Lobo) y su banda de ladrones de bancos experimentados. Son como hermanos y han robado los motines más deseados de la ciudad e incluso han alcanzado una fama inusitada por su estilo y sagacidad. Su experiencia se pondrá a prueba cuando la concejal de la ciudad, Diane, les pondrá una trampa que los hará cambiar de rumbo.

Por supuesto que siempre se disfruta una historia con buenos giros y personajes que son divertidos. Los tipos malos tiene todo lo necesario para comenzar una nueva franquicia de animación con un estilo totalmente distinto. Sí es para niños, sin embargo tiene ese tipo de historia que logra algunos adultos ni siquiera parpadeen.

La animación tiene un estilo peculiar. No es como siempre la vemos o la disfrutamos, no es tampoco estilo Pixar. Este estilo viene desde origen gracias a su creador Aaron Blabey, ilustrador australiano que ha creado una serie de novelas gráficas de 5 villanos que lo único que quieren es ser famosos y lo han logrado por medio de ser los ladrones más ingeniosos de la ciudad.

Las novelas están repartidas en distintas aventuras o misiones en las cuales estos personajes entretienen a un lector novato como a uno más experimentado.

El trabajo gráfico de Aarón Bradley es traído a guión gracias al talentoso Etan Cohen (Fargo). Director y guionista que ha decidió adaptar las historias de esta banda de villanos a un lenguaje cinematográfico de animación que pueda entretener a toda la familia; por supuesto que el trabajo de adaptación es magnífico. Etan Cohen ha sabido captar perfectamente el espíritu de aventura original de estos personajes en combinación con historias de amistad y lealtad que el público infantil, en unidad con sus padres puedan disfrutar.

Los tipos malos parece ser la siguiente saga de animación que podremos ver en cines y les aseguro que les robarán muchas carcajadas y buenos momentos familiares en la sala de cine.

«Nadie ha fallado tanto en intentar ser bueno como Los Ttipos malos»

Luis Toriz

Por Luis Toriz
Sitio web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo