Everything, everywhere, all at once… esto sí es un multiverso de la locura

Alguna vez François Truffaut en la introducción para su libro: El cine según Hitchcock, escribió que en la época actual (1974), si de pronto el cine se viera desprovisto de efectos especiales, sonidos o banda sonora y que volviese a ser solo el cinematógrafo que fue entre 1895 y 1930… muchos directores modernos tendrían que cambiar de oficio, pero que también muy pocos serían herederos de una firma visual pura. Aquí colocó a Alfred Hitchcock como uno de los pocos directores de cine que se le considera heredero de una verdadera pureza visual cinematográfica.

Ahora bien, no pretendo decir que el cine de ahora sea mediocre o algo así (no directamente), sino que el séptimo arte se ha vuelto tan dependiente de tantos elementos que envuelven la experiencia que nos olvidamos de lo que realmente es: una experiencia audiovisual básica que resulta en lo emocional.

Los Daniels en el 2016 crearon una de las películas más locas, irreverentes pero también más conmovedoras con Swiss Army man con Daniel Radcliffe y Paul Dano. Una metáfora sobre la valoración de la vida misma desde la propia perspectiva de la muerte literal. ¡Hermosa!

Hoy 2022, esta pareja creativa vuelve a hacer de las suyas con Everything, Everywhere, all at once (2022) y, lo escribo tan seguro que me pueden reclamar que… este sí es un Multiverso de la locura y no patadas creativas sobre un tema tan complejo de la física cuántica.

Evelyn (Michelle Yeoh) es una mujer inmigrante china que con su familia: hija, esposo y padre, que deben enfrentar la vida diaria con un negocio para sobrevivir, por supuesto pagar impuestos pero aparte de todo; sobrellevar los problemas familiares que da la propia existencia. En un hoyo emocional, Evelyn se da cuenta o le dicen que ella es la llave para acabar con un mal que está creciendo no solo en su universo, también en todo el multiverso.

No hay duda alguna en mí que esta es una película que debes descubrir por sí solo. Lo que puedo decir es que ahonda demasiado en situaciones emocionales complejas del ser humano como sus fallas, aciertos y hubieras, que puede marear un poco; todo este viaje emocional lo enmarca con un tema cuántico por las diferentes posibilidades, pero en la que nosotros solo colisiónamos en una, la nuestra; gracias siempre a nuestras Micro decisiones en la vida diaria.

Este multiverso de posibilidades está revestido con guiños a películas, que resultan ser homenajes bien logrados porque también, aunque no son la parte central de la historia del personaje de Evelyn, tienen un arco bien desarrollado y completo. Estos comentarios referenciales resultan ser no solo eso, sino que demuestran que los escritores y directores se dedicaron realmente a explorar las diversas opciones multiversales de su personaje principal… eso es bello por si solo, pero complementan también de forma consistente la parte medular de la historia principal; que aunque ya está cargada con sus problemas propios, debe cargar con las de otros universos.

Todo lo anterior resulta en un caos, como lo sería un rompecabezas sin armar sobre la mesa, pero, con todas las piezas acomodándose para ser visto completado por primera vez. Así, las decisiones del cada día van formando nuestro propio universo, pero también el de los demás. Porque también la película toca temas como la intolerencia, la insatisfacción personal o la decepción por las expectativas tan altas que nos establecemos sobre nosotros mismos o los que nos rodean. Eso que decimos, hacemos hacia otros también los va empujando a tomar decisiones que formará su propio universo… y así.

Everything, Everywhere, all at once es una película que sí es un desborde de imágenes, personajes y versiones de estos que pueden marear al espectador, sin embargo los directores son tan conscientes de esto que logran centrar al personaje principal en su versión más importante con el puro uso de la imagen: hay planos y colores que son de un solo universo, objetos de otro, etcétera. Esto resulta en una maestría puramente visual que no te dicen con algún subtítulo, porque el uso del audiovisual es tan efectivo que no requiere de más efectos que lo acompañen, eso para mí, Truffaut y Hitchcock… es cine en su más pura expresión.

¡YA EN CARTELERA!
Luis Toriz

web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo

X, slasher de buena manufactura

Siempre hablo de atmósferas como un recurso no solo básico, también primordial para lograr que una película de terror sea verdaderamente efectiva. Si logramos una permear y establecer una intención con todos los elementos y librando clichés, los más que se puedan, tendremos algo efectivo.

El slasher es uno de los géneros más difíciles porque existe una ligera línea entre lo risible y la atmósfera efectiva… por los mismos elementos exagerados y grandilocuentes del subgénero.

Un equipo cinematográfico está por filmar una película porno en algún lugar de Texas. Maxine (Mia Goth) es una chica que quiere ser Estrella de cine y para eso sale con el dueño de un burdel, Wayne (Martin Henderson). Ambos hacen equipo con un fotógrafo y su novia para contratar a una pareja de actores que quieran ser filmados teniendo sexo. La casa que han rentado para filmar esconde un bajo secreto que pronto les hará gritar no solo de placer, también de terror.

«X» de Ti West, es un slasher de gran manufactura con detalles exquisitos que, regularmente, las películas de su mismo estilo no tienen, por eso todas parecen iguales: malas historias y secuencias absurdas con pésima fotografía. Para comenzar da una textura que dan las películas viejas, desgastadas e incluso con un filtro cálido de recuerda mucho y da homenaje a «La masacre de Texas” de Tobe Hooper.

Un buen slasher también debe de contener un homenaje a algún ejemplar de su estilo visual y género. Debe ser hecho de forma inteligente y efectiva sin copiar, pero sí rememorar lo que quiere homenajear, de lo contrario lucirá como una copia más hecha mucho más cercana al plagio.

Ti West, desde «The house of the devil», dio a notar su capacidad para poder plantear atmósferas estremecedoras. Aunque la película no es exactamente redonda en su afán de ser terrorífica por completo, sí que logra poner un nudo en el estómago del espectador, aunque no logre cerrar el círculo del todo, pero es efectiva.

Con «X» rememora los mejores momentos que un slasher puede tener: sangre a borbotones, sexo intenso y momentos intrigantes, pero todos están hechos con detalles cinematográficos que muestran su gran destreza para con el subgénero por medio de la cámara y el guion. Me refiero a algunos planos no implementados regularmente en los slasher, sin embargo no se siente pretenciosa ni tampoco sobre manufacturada.

«X» es una película retorcida, sangrienta, angustiante y sorpresiva.

¡YA EN CARTELERA!

web: https://cineofata.blogspot.com/
Twitter: @JonathanToriz
Facebook: @CDesclasificandoElCine
Instagram: @elultimovivo