Fragmentos de una mujer: nadie tiene la culpa

Martha (Vanessa Kirby) y Sean (Shia LaBeaouf) son una pareja de Boston, y están en espera de su primer bebé. Ellos deciden tener un parto casero, sin embargo, el nacimiento no ocurre como se esperaba y lamentablemente su hija muere segundos después de nacer. A partir de este suceso, ambos personajes lidian con sus emociones y pensamientos. Fragmentos de una mujer (2020) habla del duelo, de las circunstancias fuera del control humano, del perdón, la culpa y del camino hacia la redención y en reencuentro con uno mismo.

La actriz y guionista húngara Kata Wéber, al lado del director, también nacido en Hungría, Kornél Mundruczó, son los autores de Fragmentos de una mujer. Mundruczó y Wéber han trabajado juntos en otros largometrajes, como Jupiter’s Moon (2017), White God (2014) y Pleasant Days (2002), todas películas dirigidas por el autor húngaro.

La mayoría de los trabajos cinematográficos de Kornél Mundruczó han estado presentes en los más renombrados festivales de cine, principalmente en Cannes. Algunas de sus cintas más reconocidas son Johanna (2005), Delta (2008), Tender son (2010) y White God (2014). Este último título llegó a México en la edición 58 de la Muestra Internacional de Cine y obtuvo el premio Un certain regard en el Festival de Cannes de 2014. En Delta y en Tender Son, el director explora las relaciones familiares y las coloca en situaciones éticamente muy complicadas. Si bien, White God es una metáfora sobre los menos favorecidos y su deseo de ser visibilizados, igualmente hay una difícil relación padre-hija como parte de la historia.

Con lo anterior, se puede deducir a un director interesado y entusiasmado en las relaciones familiares y, en Fragmentos de una mujer, retoma este tema constante en sus universos cinematográficos, pero desde otro enfoque. Es importante anotar que, además de las relaciones familiares presentes en sus trabajos, Mundruczó suele incluir tópicos sociales, políticos y éticos. Sin embargo, en Fragmentos de una mujer, no busca hacer énfasis en la idea de los partos caseros o sobre las parteras negligentes, él va más allá, se ciñe a analizar las circunstancias, cuya existencia afecta a las decisiones humanas. Es decir, las personas toman decisiones con base en la fe, en lo positivo, no obstante, las eventualidades actúan y por esta razón, no hay éxitos ni fracasos asegurados.

Shia LaBeaouf y Vanessa Kirby. Fragmentos de una mujer (2020)

En varios textos dedicados a este filme, se menciona la secuencia en donde vemos el trabajo de parto de Martha, el alumbramiento del bebé de Martha y Sean. Por supuesto, destaca la actuación de Kirby, quien estuvo presente en partos de mujeres para preparar este personaje. Sin duda, su nivel de interpretación es fenomenal y transmite tanto en lo físico como en lo emocional. Esta secuencia no solo es muy relevante en el manejo de cámara, actuaciones y en la dirección, sino también en su intención. Su objetivo es mostrar al espectador absolutamente todo, pues en el futuro, el espectador será parte de un juicio legal en contra de la partera.

Esta secuencia captura una honesta y sincera demostración de amor de pareja. Las miradas entre Kirby y LaBeouf erizan la piel y sí, uno está completamente atento a la situación, gracias al ritmo, a los diálogos, a los silencios, incluso a la música. Mundruzcó tiene experiencia en teatro y en ópera, y se nota en cómo maneja la acción y la música en sus filmes; él aprovecha estos recursos en momentos clave para potenciar su mensaje.

Otro tema en este filme es el duelo. Todas las personas creen saber cuál es la manera adecuada de vivir y superar una pérdida. Cuando Martha regresa a su trabajo, sus compañeros la observan con desconfianza y temor, es un bicho raro, pues no pueden creer que esté ahí, de pie, continuando la vida. Y hay un detalle más, la pérdida de Martha y Sean tiene un contexto especial: ellos vieron viva a su hija por unos segundos, ¿tenerla en sus brazos por tan poco tiempo valida su lugar como padres? Pareciera que para quienes rodean a ambos personajes, debatidos entre culpa y dolor, su pérdida es menor porque no vivieron más tiempo con su hija.

Vanessa Kirby. Fragmentos de una mujer (2020)

Por otra parte, Elizabeth (Ellen Burstyn), la madre de Martha, es controladora y juega el papel de un tercero en la relación de pareja de su hija con Sean. Hay una conversación muy importante entre Elizabeth y Sean, la cual lleva a este a tomar una decisión dolorosa pero irreversible, el dejar a su esposa, a petición de su suegra. Es decir, el control ejercido por Elizabeth es muy fuerte y logra presionar de tal manera a ambos personajes para romper entre ellos lo poco que queda.

Mundruczó suele emplear simbolismos en sus filmes, y en Fragmentos de una mujer lo hace a través de un puente. La construcción de este puente marca fechas y el avance de la obra es un reflejo de la reconstrucción, de la unión de las “piezas” de Martha. Es este un proceso de recuperación no solo de su pérdida, sino de reencontrar un sentido a la vida. Asimismo, es muy significativo el interés de Martha por sembrar y hacer crecer semillas, pues la muerte no significa un final para el personaje. De alguna manera, Martha es vida.

Hacia el desenlace del filme, Martha ofrece un discurso muy conmovedor durante el juicio legal en contra de la partera. Es una escena clave en la película para entender no solo la visión del directo húngaro sobre la vida, sino para concretar el arco dramático de la protagonista. Es una escena emocionalmente fuerte, y va más allá del jurado de la película, pues habla a los espectadores y los invita a reflexionar sobre el perdón en situaciones fuera del control humano. Sí fueron nuestras decisiones, pero nunca hubo mala intención en ellas, y las circunstancias no se dieron como esperábamos. ¿Podríamos culpar a alguien por ello, a nosotros mismos?

Es en lo anterior donde se distingue una redención en la protagonista, la cual le permite avanzar hacia un hermoso cuadro final. Fragmentos de una mujer termina con un plano enfocado en un árbol frondoso, lleno de frutos y hojas verdes, siendo trepado por una niña que corta una fruta y la come. La vida son ciclos, pero estos ciclos no pueden existir sin el trabajo del tiempo.

Vanessa Kirby y Ellen Burstyn. Fragmentos de una mujer (2020)
Sara Zapién

Por Sara Zapién
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