La Vieja Guardia

Las propuestas originales de acción de Netflix parecen haber encontrado un nuevo nicho de oportunidad al animarse a adaptar novelas gráficas, que se apartan de los modelos de Marvel o DC tratando de refrescar un poco el género, dando como resultado uno que otro filme entretenido o, simplemente, un fracaso en toda la extensión de la palabra.

La vieja guardia, un largometraje que llega de la mano de Gina Prince-Bythewood, cuya ópera prima Love and Basketball (2000) fue un éxito entre el público y la crítica; basada en la novela gráfica de Greg Rucka e ilustrada por Leandro Fernández, cuenta la historia de un grupo de viejos guerreros cuyo don es la inmortalidad y tendrán que enfrentar la amenaza de alguien que quiere quitárselos para su propio beneficio.

The Old Guard, Gina Prince-Bythewood, 2020, Netflix.

Comandandos por Andy (Charlize Theron), esta banda de cuatro seres superdotados conformada por los “amantes de las Cruzadas” Joe (Marwan Kenzari) y Nicky (Luca Marinelli), así como, por el brazo derecho de Andy, Booker (Matthias Schoenaerts) han estado combatiendo infinitamente toda la vida. Sin embargo, esta persecución a la que son sometidos para salvar su virtud, los hará ponerse  en perspectiva y cuestionarse lo que han hecho a través de los años.

Aunado a la aparición de una nueva integrante de nombre Nile (Kiki Layne), que batalla con la aceptación de esta especie de don/maldición, la cinta se desarrolla  a través de la relación entre la líder, Andy y la aprendiz, Nile. Es la dinámica de estas dos alrededor del grupo y del villano, que le da cierta profundidad al relato sin dejar de caer en los típicos clichés del género.

El guión, que corre a cargo del mismo Rucka, busca ser entretenido y atraer a la gente al mundo de la Vieja Guardia de manera atractiva y lo logra sin mayor pretensión. Cabe recordar que, incluso cuando publicó esta novela gráfica, su autor reconoció haberla escrito sin pretensiones, como una especie de historia pulp exagerada. Sin embargo, sacrifica un poco de la complejidad y profundidad en ciertos temas que el cómic sí toca para hacer el material más accesible al público general.

The Old Guard, Gina Prince-Bythewood, 2020, Netflix.

Esta decisión creativa resulta un tanto arriesgada, ya que el cómic habla de ciertos temas como el esclavismo y la explotación entre otras cosas vistas por el grupo, en la cinta se opta por dar sólo pequeños guiños de la brutalidad a la que han sido expuestos, sacrificando un poco de esa tridimensionalidad en los personajes dándole más peso a las secuencias de acción, misma en la cual Charlize Theron luce bastante bien pateando traseros, algo que ya ha hecho en otras cintas del género como Atómica (Leitch, 2017) o Aeon Flux (Kusama, 2005).

Pero el carisma de Theron no basta para contrarrestar a los “villanos” de la cinta, Copley (Chiwetel Ejiofor) un malo al que le crece cierta conciencia y Merrick (Harry Melling, mejor conocido como Dudley en la saga de Harry Potter) quien resulta ser un antagonista risible, cuyas motivaciones resultan muy banales y que cae en el típico mensaje de ser malo porque puedo, sin darle mayor complejidad o desarrollo.

Técnicamente, las producciones de Netflix siguen cuidando mucho su detalle y esta cinta no es la excepción. Desde los vestuarios, el diseño del arma de Andy que resulta idéntico al de la viñeta y una fotografía que ambienta muy bien los momentos del filme (el árido desierto, las noches nostálgicas de azul) así como los efectos especiales de regeneración muy a lo Deadpool resultan eficientes para lo que vemos en pantalla, ayudando a resaltar los momentos dramáticos o de acción pura.

The Old Guard, Gina Prince-Bythewood, 2020, Netflix.

Aunque las secuencias de pelea son buenas y la química entre los integrantes se siente bien, sólo ofrece una cinta sin mayor pretensión que el entretener al espectador por un par de horas, situación que logra a ratos, debido a que no puede mantener el ritmo y nos recuerda a ese otro intento de Netflix por crear una saga de acción llamado Misión de Rescate (Hargrave, 2020).

A pesar de sus problemas, La Vieja Guardia termina siendo una mera carta de introducción al universo de este cómic, muy al estilo de Bloodshot (Wilson, 2020), donde este grupo de expertos en guerra generan la empatía suficiente con el espectador  gracias a un desarrollo muy simple, pero efectivo de sus protagonistas, prometiendo entregar más golpes, más misiones y más sangre inmortal en una secuela que, pareciera, sería el resultado inevitable de esta palomera cinta.

Puedes verla aquí
www.netflix.com/theoldguard

A.J Navarro

Por A.J. Navarro
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